La presunción

La Administración Tributaria estima que las prestaciones de bienes, derechos o servicios que puedan generar rendimientos del trabajo o del capital son siempre retribuidos.
Por lo tanto, cuando realizamos una actividad que puede generar rendimientos del trabajo, Hacienda considera que hemos obtenido unos ingresos, lo mismo pasará cuando cedemos bienes o derechos que pueden generar rendimientos del capital.

La presunción que las prestaciones de trabajo y del capital son retribuidas admite prueba en contrario, pero será el contribuyente el que deberá demostrar que no existe retribución, una vez demostrada la NO retribución, no se someterá a tributación.

Cómo se valoran estas presunciones ¿? Se valorarán por el precio que se acordaría entre partes independientes, es decir, a precio de mercado.
Y, cuál es el precio de mercado ¿? El que se acordaría si la operación se realizase entre partes independientes.

Para evitar posibles discrepancias de valoración, se han establecido las siguientes reglas de valoración de las prestaciones presuntas:
– Las prestaciones de trabajo se valorarán por el convenio del sector o por el salario mínimo interprofesional
– La cesión gratuita de la vivienda se valorará a precios de los alquileres en el momento de la cesión.
– Cuando se trate de cesiones de capitales (préstamos), la contraprestación se estimará aplicando el tipo de interés legal del dinero.